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Día del Bombero Voluntario

02-06-2020

Jorge Gigena: “Si me hubiesen pagado para ser bombero seguramente me retiraba”

La vida de un bombero y de un deportista no necesariamente van de la mano, sin embargo son muchas las comparaciones que se pueden realizar, la entrega, el sacrificio y la satisfacción por un logro alcanzado. En La Carlota, ambas profesiones se encuadran a la perfección en una persona: Jorge Gigena, más conocido como el “Profe Jorge”.

Jorge Gigena se retiró el año pasado como Jefe del Cuerpo Activo de Bomberos Voluntarios de La Carlota luego de 43 años de servicio.

Jorge Gigena fue jugador de fútbol, es entrenador y preparador físico de varias disciplinas, trabajador del área de deportes de la municipalidad y bombero voluntario retirado con el honor de haber sido la persona con más años de servicio al cuerpo activo de La Carlota.

El 2 de Junio es el día del Bombero Voluntario, esos héroes de carne y hueso que caminan por el pueblo. “Esta fecha es sentimiento, emoción, mirar al cielo y agradecerle a Dios el haber podido dejar todo lo de uno en beneficio de los demás y gracias a Dios sin recibir nada más que ese gracias”, describe Jorge Gigena en esta fecha tan importante.

 

 

De la mano de Jericles abrazó el fútbol

Gigena comenzó su vida deportiva a los 8 años, no lo hizo ni en Central Argentino ni en Jorge Ross, y su primer técnico no pasó a la fama por esa actividad sino por ser uno de los humoristas más importantes de nuestro país. Su debut fue en el baby defendiendo los colores de Barrio Obrero, al que dirigía Elder Norberto García, que no es otro que Jericles.

Tiempo después pasaría a las filas de Central Argentino, donde llegó a ser campeón de Primera División en la Liga de Canals 1982 y jugó un Torneo Provincial. “Trabajé en los dos clubes de La Carlota y en Sportivo Rural de Santa Eufemia, y en los tres me trataron muy bien, además fui jugador y preparador físico de Alianza Futbolística La Carlota, en el año que se armó ese equipo”, repasa su carrera de futbolista.

 

Una vida con el traje naranja

Casi paralelamente a sus inicios en el fútbol, con tan sólo 12 años se incorporó al cuerpo de Bomberos Voluntarios de La Carlota. “Estuve cerca de cumplir 43 años en Bomberos que es mi vida, me retiré del cuerpo activo por elección, dejándole el lugar a la gente que viene y sigo ligado como retirado” comenta.

“Fue muy lindo lo vivido en Bomberos, con una carrera tan larga, hice tres niveles de capacitación y soy buzo profesional, llegué al cargo de Comisario General BV, pero eso es anecdótico, el bombero es bombero en sí”, explica de su paso por la institución de la que terminó siendo jefe del cuerpo activo.

Hoy sigue perteneciendo como retirado a ese grupo: “Me fui de jefe pero voy a ser bombero hasta la muerte. Ser bombero es algo sagrado y el día que me muera me van a tener que sacar el casco de encima”, y afirma: “Si algún día me hubieran pagado por ser Bombero seguramente me hubiese retirado”.

Sobre los momentos más duros ejerciendo esa profesión recordó tres hechos: “Seguramente algún accidente, siempre he sido un freezer, pero una vez que me tocó sacar un bebé fallecido, cuando nos tocó el accidente del camión de ‘Chaperito’, un compañero, y cuando apagamos el incendio del quincho del Montecito (predio deportivo de Central Argentino), el lugar que uno compartía diariamente y en el que tanto esfuerzo habíamos hecho para construirlo.

 

 

La docencia deportiva

Su profesión de Profesor de Educación Física lo llevó a conseguir sus mayores éxitos deportivos como entrenador de voley y gimnasia en el Club Atlético y Bibiloteca Central Argentino. 

“Las juveniles de vóley consiguieron un tercer puesto nacional en un torneo que se jugó en River Plate en la década del 90 y las gimnastas lograron, siendo yo el entrenador, más de 20 títulos provinciales títulos provinciales y 6 o 7 nacionales con destacadas actuaciones a nivel internacional”, cuenta. 

Hoy, Gigena trabaja en el área de deportes de la Municipalidad, como hace 30 años (pasó por gobiernos de distintos partidos), “No soy político ni me gusta, siempre he sido respetado por los gobernantes de turno y yo los respeté, me encargo del área deportiva, no de la secretaría por lo que me dedico al aspecto deportivo, no manejo presupuestos”.

Desde hace un tiempo incorporó a su vida un emprendimiento privado que lleva a cabo con su hija, CARD (Centro de Actividades Recreativas y Deportivas), que agregó a la pileta en la que tantos carlotenses aprendieron a nadar.

 

Un día especial

Sobre los festejos del día del Bombero Voluntario que se lleva a cabo hoy contó: “Empezamos el día con el toque de sirena, un ascenso virtual y un chocolate virtual que voy a compartir con mis compañeros bomberos porque siempre sigo vinculado a esta que considero es la mejor institución de La Carlota”.

Al comparar las emociones que sintió como deportista y como bombero describió: “Son similares y diferentes, las situaciones de bomberos a veces son límites y te marcan, pero el deporte también tiene un poco de eso. En el deporte tengo la suerte de trabajar en lo que amo por lo que si tuviera que volver a elegir lo haría”.

“Las medallas se las cuelgan a las deportista pero las mejores distinciones que he recibido son los saludos de mis ex alumnas en los cumpleaños, el docente tiene ese tipo de premio, las medallas y trofeos se oxidan y la gente no, hay chicas que me consideran parte de su familia y para mí son hijas postizas”, cuenta para explicar lo mejor que le dejó el deporte.

Entre sirenas y silbatos, las emociones son el denominador común en cada una de las historias que guarda en sus relatos el Profe Jorge. En él se hace extensivo el saludo a cada uno de los Bomberos Voluntarios que caminan las calles vestidos de seres comunes.

 

 

Redacción Al Toque