Tenis
Franco Agamenone: “Ganar con ellos en la tribuna fue muy especial”
El tenista riocuartense, nacionalizado italiano, se consagró campeón del Challenger 50 de Buenos Aires y vivió una semana cargada de emociones, acompañado por amigos de Río Cuarto, su entorno más cercano y un clima familiar que hizo todavía más significativo el sexto título en singles de su carrera a este nivel.
Franco Agamenone (actual 279° del ranking mundial ATP) volvió a festejar a lo grande. El tenista riocuartense, nacionalizado italiano, se consagró campeón del Challenger 50 de Buenos Aires disputado en el Tenis Club Argentino, sumó su sexto título en el circuito a este nivel y vivió una semana especial, rodeado de afectos, recuerdos y señales claras de que su presente deportivo vuelve a atravesar un gran momento. Por si fuera poco, subió 56 puestos en el ranking mundial de la ATP.
Con la copa en las manos y todavía atravesado por la emoción, Agamenone se permitió disfrutar de algo que no siempre acompaña al tenis profesional: jugar en casa. O, al menos, sentirse así. Desde la tribuna bajaron los colores, las banderas y los gritos de amigos de Río Cuarto que lo siguen desde chico y que esta vez pudieron estar ahí, en vivo, siendo parte del logro.

“Es muy especial jugar con ellos en la tribuna. Me siguen desde siempre, me alientan en todos los torneos y cuando estoy acá pueden venir. Haber ganado con ellos ahí es muy importante para mí”, reconoció el campeón, todavía con la sonrisa intacta tras una semana perfecta.
La Bestia, la calma y el equipo
La imagen de la bandera con el apodo “La Bestia” recorrió las redes y se volvió postal del torneo. Agamenone le quitó solemnidad al origen del sobrenombre, pero no al significado del acompañamiento: ese respaldo emocional que, en el alto rendimiento, suele marcar diferencias.
En ese mismo sentido, el título llegó también con una novedad en el banco. De manera casi imprevista, el recientemente retirado del tenis profesional, Pedro Cachín, se sumó a la gira y terminó siendo una pieza clave en el día a día del torneo. Viejos conocidos, compañeros de adolescencia en una academia en Villa María (uno oriundo de Río Cuarto, el otro de Bell Ville) y con una historia compartida desde las pensiones y los entrenamientos lejos de casa, volvieron a cruzarse en un momento decisivo.

“Me transmitió mucha calma, tranquilidad. Me sentí muy bien estas dos semanas”, explicó Agamenone, destacando no solo el aporte técnico, sino sobre todo la lectura de los momentos, la gestión emocional y la claridad para atravesar una final exigente.
Argentina, Italia y un camino elegido
Consultado sobre su decisión de competir bajo bandera italiana, el riocuartense volvió a poner el contexto sobre la mesa. Fue una elección nacida de la necesidad, en plena pandemia, cuando el circuito se había frenado y jugar torneos Interclubes en Europa apareció como la única alternativa para seguir en carrera.
Ese paso, casi obligado en su momento, terminó transformándose en un punto de inflexión. Italia se volvió su base, su lugar de entrenamiento y también su hogar, junto a su pareja Alfonsina. Desde allí construyó este presente que hoy lo encuentra celebrando títulos y mirando el calendario con objetivos claros.

El principal sigue siendo el mismo: clasificar a la qualy de Roland Garros. El trofeo en Buenos Aires refuerza la convicción en la planificación realizada.
Festejo simple y con raíces
El cierre fue tan genuino como todo el recorrido. Sin estridencias ni grandes promesas, Agamenone ya tenía decidido cómo terminar el día: con un asado. “Gane o pierda, hay asado”, había avisado antes de la final. Ganó, y cumplió.
En ese festejo simple, familiar y bien argentino, también hubo lugar para las imágenes más tiernas de la semana: las fotos junto a su hija Faustina, recorriendo la cancha y compartiendo un momento que va mucho más allá del ranking o los puntos ATP. Porque si algo dejó este título, es la sensación de que Franco Agamenone no solo levantó una copa: volvió a conectar con su historia, su gente y su esencia.
Derrota en octavos de final en Brasil
Esta semana, el riocuartense disputó el Challenger 75 de Itajaí, Brasil. En primera ronda, venció al peruano Juan Pablo Varillas (244°) por 7-6(5) 6-2. Sin embargo, en octavos de final lo frenó el local Thiago Monteiro (196°). El brasileño derrotó a Agamenone por 6-2 6-4.
En el certamen de dobles, el riocuartense jugó en dupla junto al español Nikolas Sánchez Izquierdo y fueron vencidos en la primera ronda por la pareja brasileña de Bruno Oliveira y Matheus Pucinelli De Almeida por 6-2 4-6 10-3.
Fuente y fotos: Prensa AAT
Redacción Al Toque
Este artículo fue posible a la autogestión de periodistas. Hoy necesitamos de vos. Te invitamos a que seas parte de la comunidad de Al Toque Deportes asociándote con un mínimo aporte mensual
-
Asociadoshace 3 días🔴 EN VIVO: Así viene el mercado de pases del Torneo Apertura
-
Fútbolhace 2 díasMunicipal avanza con obras y renueva su campo de juego para volver a la A
-
Fútbolhace 6 díasEquipos de las Ligas de Canals y Laboulaye en el camino de Atlético y Belgrano
-
Fútbolhace 4 díasA una semana del debut, el mercado de pases de Estudiantes

