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Garzón Itarte: “Me acuerdo del miedo en la última jugada cuando la pelota pega en el palo”

El pasado viernes 25 de junio se cumplieron 43 años del título mundial que consiguió la Selección Argentina en 1978. Aprovechamos la oportunidad para recordarlo con el periodista carlotense Ennio Garzón Itarte. Anécdotas y vivencias de casi tres cuartos de siglo de profesión.

Iván Ortega

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Garzón Itarte recordó su experiencia en el Mundial '78.

Con 89 años, y 75 ejerciendo la profesión, el periodista carlotense Ennio Garzón Itarte se adaptó a las restricciones y los cuidados que exige el momento, se armó un mini estudio en el living de su casa y desde allí hace diariamente sus programas “Alternativa”, por FM Estrella, y “Momentos de la Ciudad”, por Canal Local de TV.

En 1978 editaba la Revista Letras, una publicación local que había heredado de su padre, para la cual cubrió gran parte del Torneo Mundial y estuvo presente en la final que Argentina le ganó 3 a 1 a Holanda en el estadio Monumental de Buenos Aires.

“Tuve la suerte de haber quedado fuera del palco de prensa por la gran cantidad de periodistas y habían montado un (segundo) palco en la pista de atletismo, por lo que pudimos ver el partido con buena perspectiva y (estar) muy cerca en el momento de la entrega de la copa. No recuerdo si al terminar el primer tiempo o antes del suplementario me encontré con Miguel Ángel Musto (periodista riocuartense), que también estaba allí”, cuenta Ennio.

“Yo había estado viendo la zona que se jugó en Córdoba y después vi el tercer puesto y la final, estaba acreditado a nombre de la Revista Letras, una revista que fundó mi padre, era un medio local, que me permitió asistir al Mundial con la comodidad que ofrecían los sectores de prensa”, relata.

De lo estrictamente futbolístico, de ese partido no duda cuando se le consulta que es lo que más recuerda: “El miedo en la última jugada, cuando la pelota pega en el palo, alguien puso la mano desviándola, fue la cuota de suerte que siempre tiene que tener un equipo”, y agrega: “fue de esos partidos que uno ha vivido con una cuota de parcialidad que nunca me gustó, pero de la que era imposible eximirse”.

Garzón, un periodista todoterreno, rápidamente hace la referencia a los hechos políticos y sociales que rodearon al Torneo Mundial jugado en un país gobernado por la dictadura: “Posteriormente se convirtió en un tema muy político, que se relacionó con los militares, pero el que iba a la cancha, al menos en el caso mío, cuando fui a Buenos Aires ni se me ocurrió relacionarlo con el momento que estaba viviendo el país, y tampoco me dio en ningún momento la sensación de que los árbitros hubieran actuado a favor de la Selección”.

“Después uno tampoco puede ignorar todo lo que se vivió en el país en ese momento, pero de ese día debo decir que me emocionó mucho el fervor con el que se vivía. Era tal la algarabía. A 500 kilómetros de la Capital Federal era difícil tener conocimiento de todo lo que ocurría, seguramente con el avance que tienen hoy las comunicaciones hubiese sido muy difícil que viviéramos tan ignorantes de lo que pasaba”, reflexionó.

Retomando los recuerdos de la tarde del domingo 25 de junio en el estadio Monumental, cuenta: “Cuando termina el partido, bajo de ese palco, di la vuelta, no había ningún policía ni nada y terminé en el lugar donde estaban armando una especie de tarima y le llegué a hacer una nota a (João) Havelange (presidente de FIFA). No recuerdo que me dijo y está en cinta, imposible ahora saberlo”, se anticipa a la curiosidad de su interlocutor.

El polémico dirigente brasileño Havelange presidió la FIFA durante 24 años (desde 1974 hasta 1998).

“Me llamó la atención ver en el Obelisco gente muy bien vestida golpeando ollas, uno pensaba que había sectores de la sociedad que no exterioriza esas cosas, y cuando volví supe que en La Carlota los festejos fueron similares, mi familia también salió en el auto y con camisetas. Fue la primera vez que se juntaron los de River, Boca, Racing, San Lorenzo, Ross o Central, en este caso estaba todo el mundo”.

Como hombre de prensa, no deja de mencionar que otra de las cosas que lo deslumbró fue que “en los estadios estaban todos los televisores a color, era algo que parecía de otro mundo”.

El Recuerdo de Chile ’62

Garzón ya había debutado como periodista mundialista en Chile 1962. “En ese entonces trabajaba en “El Pregón”, de Río Cuarto, un diario de avanzada para el periodismo escrito de la región, me había convocado Jorge Alejandro Cárdenas, quien era el director de deportes, así luego de cubrir mucho tiempo la Liga de Río Cuarto, viajamos al mundial”.

“Teníamos una influencia del periodismo marcado desde Buenos Aires por Dante Panzeri, fue una experiencia muy linda, me tocó cubrir la zona que se jugó en Viña del Mar, que es un paraíso, y vi a Brasil. Me resulta imposible no recordar el festín de fútbol que fue ver a Garrincha en su máximo esplendor y la final en Santiago, entre Brasil y Checoslovaquia”, rememora de aquella experiencia.

“Por mucho tiempo creí que no iba a volver a ver un partido con esa calidad, 20 años después me di cuenta que la pausa que tenían era porque había otros espacios, porque nadie los encimaba. Hoy el fútbol ha cambiado y tiene otra velocidad y precisión”, analiza lo que dejó aquella final, que para muchos fue la mejor de los mundiales.

Presente en la Copa de Oro de Montevideo

La Copa de Oro de Campeones Mundiales, también conocida como Copa de Oro FIFA 19801​ y popularmente conocida como Mundialito o Copa de Oro, fue un torneo internacional especial de fútbol, organizado por el gobierno uruguayo y considerado oficial por la FIFA. El Mundialito del ’80 reunió a las selecciones nacionales ganadoras de la Copa Mundial y Países Bajos, esta última reemplazante de Inglaterra debido a que el Mundialito se llevó a cabo en medio de la temporada del fútbol europeo y la liga inglesa (así como sus clubes) se mostraron reacios a liberar a sus jugadores para un largo viaje a otro continente.

“El Mundialito fue lindo porque se jugó todo en el Centenario”, define sobre Copa de Oro FIFA que se organizó para conmemorar el cincuentenario del primer mundial, y en el que jugaron: Uruguay, Italia, Brasil, Alemania, Argentina y Holanda.

“Estuve en Montevideo 18 días, fue un picnic de fútbol y actividad periodística, como corresponsal de “Puntal”. Fue una fiebre de fútbol, que uno realiza en exceso, pero con gusto”, relata.

El Mundialito se disputó entre el 30 de diciembre de 1980 y el 10 de enero de 1981. Uruguay derrotó a Brasil en la final.

“Me acuerdo, y lo digo sin tener vergüenza, que cuando Argentina le gana a Alemania (el primer partido del Grupo 2, jugado el 1 de enero de 1981), se izaba la bandera del ganador y se tocaba el Himno, se me caían las lágrimas porque se vive diferente cuando estás fuera del país, uno trata de contenerse porque quiere ser equilibrado, pero hay momentos en que no se puede”, rememora.

Su paso como futbolista

Sin ser un jugador sobresaliente, muchos recuerdan a Ennio Garzón como una importante pieza del equipo de Jorge Ross que en 1957 se consagró campeón de la Liga Béccar Varela, consiguiendo la primera estrella de la historia del club, “era muy joven, integré un grupo donde varios éramos muy amigos y nos marcó, porque nos dejó en la historia del club”.

Garzón Itarte está instalado en La Carlota. Desde allí conduce el programa radial Alternativa.

Desde Maradona al “Ticá” Rivero

Enio Garzón se presta para un mano a mano repasando diferentes momentos y recuerdos.

– ¿De su paso por “El Pregón” y las canchas de Río Cuarto, que jugadores recuerda?

– Es imposible que alguna vez haya criticado a (Julio Argentino) “Ticá” Rivero, a Liborio Sosa, a Miguel Laciar, antes de que se fuera a Córdoba.

– Era muy crítico con los que no trataban bien la pelota

– No era tan crítico, lo que pasa que nunca me gustaron los jugadores golpeadores, en aquella época admirábamos el fútbol que opinaba (Dante) Panzeri, a quien conocí en Chile y luego me recibió en su casa. Lo admiraba mucho, hoy entiendo que había un exceso de exigencia a los futbolistas y que hay que analizarlo de otra manera.

– ¿Podría quedarse con un jugador de todos los que vio?

– A Maradona y a Messi los vi varias veces, y no es lo mismo que a través de la televisión, en mi equipo no faltarían (Fernando) Redondo, Federico Sachi y (Félix) Loustau. Vi un Argentina – Brasil en el que Maradona erró sólo 3 pases, uno porque le pego mal, pero los otros porque Batistuta y Caniggia no pensaron que él ponía la pelota en ese lugar y por eso no llegaron.

– ¿Entre los de La Carlota?

– El “Chino” Juan Duarte, un 5 rosarino que trajo Central, fue el mejor jugador que vi en La Carlota. Según una encuesta que realicé cuando aún tenía la “Revista Letras”, resultó ser el mejor que la gente había visto. Leónidas López, conocido como “Loncho”, un jugador de Central Argentino, que luego se fue a vivir a Buenos Aires.

– ¿Una emoción?

– Me tocaron situaciones trágicas, sobre todo la cobertura de algún accidente en el que a algún amigo le tocó quedar del otro lado. Guardo con mucha emoción el partido que fui a ver por la final de Independiente y Gremio (Copa Libertadores 1984) y al terminar el encuentro, en el que Independiente salió campeón, fuimos a comer en Avellaneda con Sergio Bufarini (delantero de Independiente nacido en La Carlota) y su padre. La gente le pedía sacarse fotos y es increíble la emoción que yo sentía de estar al lado de un carlotense con ese éxito.

– ¿Con qué periodistas se queda?

– Además de Panzeri, he tenido el gusto de conocerlos a Osvaldo Ardizone y también Julio Ernesto Vila.

– El Garzón periodista, ¿qué diría del Garzón futbolista?

– No tenía demasiada técnica, corría mucho y, lo analizo sin pudor, muy inteligente para jugar. Tuve la suerte de haber ganado el primer título oficial de Ross en la Beccar Varela.

Ennio Garzón Itarte nació en La Carlota el 26 de Agosto de 1932, desde los 14 años comenzó a escribir las primeras notas cubriendo festivales de boxeo, en la Revista Letras, la que su padre había fundado en el año 26 y que entre 1933 y 1982 se publicó de manera ininterrumpida.

Además de haber terminado dirigiendo la publicación familiar, fue redactor de El Pregón y corresponsal de Puntal, ambos de Río Cuarto. El 1 de noviembre de 1988, dos días después de la aparición de la primera FM en La Carlota empezó el programa radial “Alternativa”, que hoy está a punto de cumplir 33 años.

En paralelo, Garzón está a punto de publicar su tercer libro con historias y vivencias de su ciudad, y promete varios pasajes dedicados al deporte, pero eso será motivo de alguna que otra charla.

Redacción Al Toque
Fotos: Archivo Letras y Marcelo Garzón

Este artículo es fruto del trabajo autogestionado de Al Toque Deportes. Estamos preparando un modelo para que nos acompañes y estemos cada día más cerca.

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