Fútbol
Haseney, entre la pasión por Racing y una historia que une a la Academia con Río Cuarto
El ex futbolista surgido en Centro Cultural Alberdi y protagonista de un histórico ascenso de Estudiantes al Nacional es fanático de Racing. En la previa de la visita de la Academia al Antonio Candini repasó su vínculo con el club de Avellaneda, recordó a su primo Alberto —uno de los impulsores de la Guardia Imperial— y contó las historias que unen a Racing con El Imperio y el mercedario.
Este domingo, desde las 21.30, Estudiantes recibirá a Racing de Avellaneda en el estadio Antonio Candini, por la undécima fecha de la Zona B del Torneo Clausura de la Liga Profesional. El encuentro tendrá como árbitro principal a Felipe Viola.
La visita de la Academia genera una expectativa especial en la comunidad racinguista de Río Cuarto y la región. La filial local prepara un recibimiento para el plantel y también un encuentro con cena incluida en la previa de un partido que encuentra a ambos equipos atravesando un presente complicado.
Estudiantes llega último en la Zona B, con 6 puntos, y también ocupa el último lugar en la tabla anual y de promedios, con apenas 11 unidades en la temporada. Racing, por su parte, suma 8 puntos en el grupo y marcha penúltimo, mientras que en la tabla general acumula 29 unidades y ya no tiene posibilidades de clasificarse a las copas internacionales de 2027.
Pero la llegada de Racing a Río Cuarto también permite recuperar una historia mucho más profunda y con raíces bien locales. Una historia que tiene como protagonistas a la Academia, a Centro Cultural Alberdi, a Estudiantes y a una familia muy identificada con el fútbol de la ciudad: los Haseney.
“Más allá de que nuestro amor por Alberdi está primero, los Haseney tenemos una linda historia con Racing”, cuenta Aldo, ex futbolista surgido del Mercedario, con un destacado paso por Estudiantes y protagonista de aquel equipo que logró el histórico ascenso al Nacional.
Su vínculo con Racing nació mucho antes de convertirse en futbolista. En su familia convivían distintas pasiones: su padre era hincha de Boca y su madre y su hermano, de River. Sin embargo, fue un vecino quien terminó acercándolo a la Academia.
“Cuando hacíamos fútbol en los campitos surgió el comentario de la ‘Academia’. Entonces yo fui con eso a preguntarle a mi viejo y me dijo que era Racing. Resulta que ese vecino hablaba de Rosario Central, pero ya era tarde”, recuerda entre risas.
A partir de allí comenzó una historia de amor con los colores celeste y blanco que continúa hasta hoy. Una pasión que, según Haseney, también se transformó en una cuestión familiar.
“Ser hincha de Racing es pasión, es hermandad. Nos vemos en cualquier lugar los hinchas de Racing, miramos el escudo y enseguida entramos en conversación”, describe.
Sus hijos también heredaron esa pasión. Y entre tantos recuerdos hay uno que guarda especialmente: el campeonato de 2001, cuando acompañó a su hijo Jaime a Avellaneda y compartió con él uno de los momentos más recordados de aquella campaña.
“Estuvimos presentes en ese famoso gol de Bedoya contra River. Fue uno de los recuerdos más grandes que tengo de mi familia y Racing. Lloramos juntos con mi hijo”.

Una historia que une Avellaneda con El Imperio
La conexión de los Haseney con Racing, sin embargo, va mucho más allá de una pasión personal.
Alberto Haseney, primo de Aldo, dejó Río Cuarto y se instaló en Avellaneda. Allí, mientras trabajaba en el Mercado de Abasto, comenzó a relacionarse con otros hinchas de Racing y terminó siendo uno de los protagonistas de la creación de La Guardia Imperial, nombre con el que se identificó históricamente a la hinchada de la Academia.
Aldo reconoce en esa historia otro vínculo especial con Río Cuarto.
“Mi primo se va a Buenos Aires por cuestiones de trabajo, de nuevos horizontes. Alberto se va con una mano atrás y otra adelante, cae en Avellaneda, trabajó en el Mercado de Abasto y a la vez se hizo amigo de hinchas de Racing. Ahí nace la Guardia Imperial”.
Y agrega: “Yo lo pego a Río Cuarto, porque le dicen El Imperio; una causa más de amor por el club”.
Alberto falleció sin que Aldo pudiera conocerlo personalmente, aunque sí tuvo relación con otros integrantes de la familia y conoce de cerca la historia que dejó detrás.
Racing también está en la camiseta de Alberdi
La conexión no termina allí. Con el paso del tiempo, Aldo comenzó a interiorizarse todavía más en la historia de Centro Cultural Alberdi y descubrió otra coincidencia que lo acercaba a Racing.
Según relata, Luis Calzzari, presidente de la institución y fanático de la Academia, fue quien propuso que Alberdi adoptara los colores celeste y blanco para su camiseta.
La historia cuenta que un grupo de dirigentes viajó desde Río Cuarto hasta Buenos Aires en un Siam Di Tella para gestionar la autorización y regresó con la habilitación y un juego de indumentaria: camiseta celeste y blanca, pantalón negro y medias grises.
“Llegué a usarlas cuando jugaba en Alberdi”, eran hermosas esas camisetas, de las que ya no vienen más”, recuerda Haseney.

La coincidencia de colores fue otro de los motivos que profundizó una identificación que había comenzado mucho antes, cuando Aldo todavía era un adolescente que daba sus primeros pasos en el fútbol.
De Alberdi a Estudiantes y aquel ascenso histórico
Haseney comenzó a jugar en Alberdi alrededor de los 13 años. Apenas dos años después debutó en Primera y a los 16 participó del ascenso del Mercedario.
A los 17 años emigró a Unión de Santa Fe y luego comenzó un recorrido por distintos clubes de la región. Uno de sus capítulos más importantes lo escribió con Estudiantes, formando parte del plantel que consiguió el histórico ascenso al Nacional.
Aldo recuerda aquel equipo y menciona a figuras como Antonio Candini, Landaburu, Horacio Rodríguez, Héctor Gómez, Iván Cortez, Pitarch y el “Hacha” Ludueña, además de los futbolistas surgidos de Río Cuarto.
“Una base espectacular para un gran logro”, sintetiza sobre aquel plantel que quedó marcado en la historia del fútbol de la ciudad.

Después pasó por Acción Juvenil, Independiente Dolores y Talleres de Berrotarán, hasta regresar a Alberdi para cerrar su etapa como futbolista. Más tarde continuó ligado al fútbol como entrenador y actualmente dirige a Docentes en el fútbol de Profesionales, actividad que disfruta como pasatiempo.
El domingo, una camiseta contra la otra
Este domingo, Aldo estará nuevamente frente a una escena particular. Racing llegará al Candini para enfrentar a Estudiantes, dos clubes que forman parte de su propia historia.
La Academia, el club que eligió siendo niño y que luego compartió con sus hijos. Estudiantes, la camiseta que defendió en una etapa histórica del fútbol riocuartense. Y, en el medio, Alberdi, el lugar donde nació como futbolista y que también aparece ligado a Racing por una historia de colores, dirigentes y viajes.
Por eso, cuando se le pide un pronóstico para el partido, Haseney no puede elegir del todo.
“Si tengo que arriesgar un resultado diría un empate, por una cuestión de que soy riocuartense y le tengo aprecio a Estudiantes. Soy hincha de Racing, pero la ciudad me tira”, admite.
Y cierra con una sonrisa: “Se juntan dos equipos que vienen muy mal, no podemos pretender mucho”.
Fotos: Al Toque
Redacción Al Toque
Este artículo fue posible a la autogestión de periodistas. Hoy necesitamos de vos. Te invitamos a que seas parte de la comunidad de Al Toque Deportes asociándote con un mínimo aporte mensual
-
Asociados7 días agoInferiores Masculinas: Con los primeros clasificados, clásicos y un debut internacional pasó la fecha de la Zona de Platino
-
Fútbol6 días agoLutgardis Riveros es el nuevo líder del Clausura
-
Asociados7 días agoInferiores Masculinas: La Zona de Oro sumó un nuevo semifinalista
-
Asociados7 días agoInferiores Masculinas: La Zona de Plata anotó sus primeros clasificados

