Fútbol

¿Ascender para esto?

Por Marcelino Gasseuy

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Hace mucho que no escribo una columna de opinión. Mi tarea dentro de la Cooperativa Al Toque hoy pasa por otro lado. Pero siento que este es uno de esos momentos en los que vale la pena volver a hacerlo.

Y voy a permitirme ser personal.

Fui parte de la génesis de Al Toque Deportes allá por 2008. En aquel tiempo, Estudiantes jugaba el Argentino B y atravesaba un presente muy complicado. Tan delicado que más de una vez se habló de la posibilidad de caer al viejo Torneo del Interior. Hablar de Primera División era una locura.

En el 2025 llegó el sueño lejano que parecía imposible. Estudiantes tocó el cielo con las manos y puso a Río Cuarto en un lugar que durante décadas parecía reservado para otros.

Por eso cuesta tanto entender lo que pasó después.

Porque no estamos hablando solamente de un equipo que perdió partidos o de una mala campaña. Eso puede pasar. El problema es mucho más profundo.

El momento de Estudiantes habla de una falta de gestión, de una pérdida de rumbo y, sobre todo, de una dificultad para comprender el lugar que ocupa el club en la historia de Río Cuarto.

Y el problema no es solo futbolístico. Se dejó pasar la oportunidad de transformar ese logro en algo que trascendiera la cancha. De lograr que toda la ciudad sintiera a Estudiantes como un proyecto propio. De aprovechar el lugar que el club había conseguido en el escenario nacional para generar más pertenencia, más identidad y más cercanía.

Porque Estudiantes no representa solamente a sus socios o a sus hinchas. Representa a Río Cuarto. Y también a la región sur de Córdoba.

Y ahí es donde me parece que estuvo una de las grandes fallas. El club dejó de mirar a su alrededor. Empezó a mirar más desde arriba que de manera horizontal. Y cuando eso pasa, la distancia con la gente se agranda. Escuchar también es una forma de conducir. Había que mirar a la ciudad a los ojos y no creer que el ascenso, por sí solo, iba a resolver todo lo demás.

Muchas veces dio la sensación de que se miró demasiado hacia adentro y muy poco hacia afuera.

El ascenso fue una alegría colectiva. Lo festejó el hincha de Estudiantes, pero también mucha gente que simplemente quería ver a un equipo de Río Cuarto compitiendo en la máxima categoría. Porque esos momentos no aparecen todos los días. A veces pasan décadas para que una ciudad juegue en primera.

Por eso el dolor de hoy va más allá de una categoría. Lo que duele es pensar en todo lo que pudo haber sido y no fue.

Duele sentir que una oportunidad histórica se fue escurriendo entre los dedos. Que aquello que debía convertirse en una etapa de crecimiento, orgullo y consolidación terminó siendo una experiencia marcada por la frustración, los errores y la sensación permanente de que siempre faltó algo.

Los ascensos son difíciles. Los descensos también forman parte del fútbol. Pero lo que realmente cuesta aceptar es cuando una oportunidad tan grande no se aprovecha en toda su dimensión.

Y esa es, quizás, la pregunta que debería interpelarnos a todos, especialmente a quienes conducen y gestionan el club: ¿Ascender para esto?

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Propietario: Cooperativa de Trabajo Al Toque Ltda. Director: Diego Alejandro Borghi. Sebastián Vera 940, Río Cuarto, Córdoba.
Fecha. Edición N° Edicion . Registro DNDA N°09649388.