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Fútbol

Defender el arco y atacar el fuego

Florencia Canavesio es arquera de fútbol, de presente con pausa en Social Recreativo de Reducción, y forma parte de Bomberos Voluntarios de Sampacho, su localidad de origen. Allí, comparte la vocación junto a su padre Silvio y su hermano Francisco. “Uno a los bomberos con el fútbol primero que nada en el equipo, en que se trabaja siempre para un fin común”.

Delfina Vettore

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"Flor" junto a su padre y su hermano. Una vocación de familia.

“Claramente el fútbol era cosa de hombres, o al menos así estaba estipulado socialmente, aunque yo sentía que también nos pertenecía a nosotras más allá de que nos hicieran creer que no”, escribió Florencia Canavesio, arquera de fútbol, en su texto para ¡Ahora que sí nos ven! publicado en abril de 2019.

En el mismo sentido podría escribir su historia como integrante de Bomberos Voluntarios. “No aspiraba a eso, porque no veía a ninguna chica, a nadie que lo hiciera. Crecí con esa idea de que no iba a poder serlo”, relató en la actualidad en dialogo con Al Toque Deportes.

“Quizás mi amor por estar debajo de los tres palos surgió como un acto de rebeldía ante la desigualdad y la invisibilidad que vivía, sentía que de alguna manera al estar parada defendiendo el lugar en el que ellos pretendían lograr su objetivo, el gol, tenían antes que levantar la cabeza y ver que ahí me encontraba yo, con todas mis ganas y habilidades para impedirlo. Tratando de que la pelota no entre, pero también mostrando que no iba a ser tan fácil pasarme por alto”, se puede leer también en su texto, que forma parte del libro Miralas Gambetear – Las mujeres cambian la historia del fútbol con golazos a los prejuicios de género.

Su ingreso como aspirante a Bomberos Voluntarios también podría ser definido como un acto de rebeldía. Pero hay además una vocación admirable.

Florencia Canavesio, oriunda de Sampacho, es arquera de fútbol. El último paso fue por Social Recreativo de Reducción, aunque ahora está en pausa. “Empecé este año en Reducción y viajaba tres veces por semana a entrenar. Pero por motivos de formación de Bomberos Voluntarios, que dejó de ser virtual y empezó a ser presencial, me empezó a coincidir el horario. Después también por motivos de estudio, tuve que dejar de ir a entrenar y no estaba cumpliendo. Considero que hay que estar al cien por ciento entonces decidí alejarme del equipo porque no estaba dando eso. Empecé a entrenarme de manera particular, aspirando a volver a formar parte del equipo, y estar a la par de mis compañeras. Sigo entrenando y sigo con ganas de jugar, pero tuve que resignar al menos ahora hasta mitad de año”, expresó Canavesio sobre su actualidad futbolística. “El parate me ayudó a organizarme, como no me estaban dando los horarios y los tiempos. Pero el no estar en contacto, el no competir, como que te desmotiva, te saca de foco. Uno tiene que buscar la manera de seguir en contacto, moviéndose, motivándose, poniendo la mente en objetivos próximos, para volver de la mejor manera posible”, agregó sobre cómo lleva el parate deportivo.

Anteriormente, la portera defendió también los colores de Universidad Blanco, San Martín de Vicuña Mackenna, Estudiantes y Fusión Fútbol Club en la Liga Regional de Río Cuarto.

El equipo dirigido por Fabián Tobaldo volvió a convertir tras dos fechas y se recuperó de dos derrotas consecutivas.

Fuera de la cancha, su otra gran pasión y vocación es ser parte de Bomberos Voluntarios de Sampacho. Actualmente se encuentra en formación para integrarse activamente al cuerpo de bomberos de su localidad. Una vocación heredada de sangre: su padre Silvio es bombero -actual segundo jefe del cuerpo activo-, su hermano Francisco es bombero, y su madre Esther ha formado parte de la comisión directiva. “Se me hace complicado decir desde hace cuanto tiempo formo parte de la institución, porque desde que tengo uso de razón crecí adentro de la misma”, expresó Florencia. Sin embargo, no la integró formalmente hasta el año pasado. Primero, porque no había lugar para mujeres allí, o por lo menos eso creía. Y luego, por la imposibilidad de cumplir con el requisito de residencia para inscribirse. Todo cambió con la llegada de la virtualidad, y hoy se encuentra en formación. “Aspiro mucho a que llegue el momento de que estemos los tres juntos (con su padre y su hermano) en una misma salida, coincidir en ese momento. Me imagino y me dan muchas ganas de seguir creciendo, formándome y capacitarme para eso”.

– ¿Desde hace cuánto tiempo sos parte de los Bomberos Voluntarios? ¿Qué significa para vos ser parte?

– Se me hace complicado decir desde hace cuánto tiempo formo parte de la institución, porque desde que tengo uso de razón crecí adentro de la misma. No de manera formal, porque no se podía, pero si la vivía desde adentro, acompañé siempre primero a mi papá, el hace 35 años que forma parte y actualmente es segundo jefe del cuerpo activo. Después con mi hermano que también desde muy chico entró a la escuela de aspirantes, y también mi mamá que formó parte de la comisión directiva toda su vida. Entonces siempre acompañé y viví desde adentro un montón de momentos y situaciones, y crecí en ese ámbito. Me sentí parte desde muy chica. Siempre me gustó ser bombera, pero no aspiraba a eso, porque no veía a ninguna chica, a nadie que lo hiciera. Crecí con esa idea de que no iba a poder serlo. Pero siempre jugaba con mi hermano, compartía clases con el, o cuando se hacían los encuentros de aspirantes participaba en Sampacho. Hasta que hace unos años se empezó a ampliar el cuartel, a crear nueva infraestructura. Después de varias reuniones se tomó la decisión de incorporar mujeres al cuerpo activo. Fue algo que me llenó de emoción y a la vez de sentimientos encontrados. Un requisito era residir en la localidad para empezar a formar parte y a formarte para ser bombero. En ese momento fue motivo de discusión porque yo quería formar parte, me moría de ganas, pero por motivos laborales, deportivos y de educación estoy residiendo en Río Cuarto. Tuve que decidir, no se daba ahí el momento. Con todo lo de la pandemia empezó a ser todo virtual y hubo mucha demanda para entrar, así que se volvió a abrir una inscripción para primer nivel. Ahí aproveché. Lo virtual me daba la posibilidad de hacerlo, y después ir a las prácticas y formarme como se debía hacer.

Una vocación de familia. Florencia junto a su papá Sivio, que es actual segundo jefe del cuerpo activo, su hermano Francisco, también bombero, y su madre Esther, que ha formado parte de la comisión directiva.

“Siempre me gustó ser bombera, pero no aspiraba a eso, porque no veía a ninguna chica, a nadie que lo hiciera. Crecí con esa idea de que no iba a poder serlo”


– ¿Qué significa para vos compartir esa vocación con tu papá y tu hermano?

– Cuando empecé con la formación y el tomar contacto con el hacer y las herramientas, empecé a entender bien desde adentro la pasión, la vocación, la locura de mi papá, de mi hermano y de todos los chicos con los que compartí toda mi vida. La verdad que es algo que no se puede explicar, me enamoré totalmente de lo que hacían, y ahora de lo que empiezo a hacer. Compartilo con mi papá y mi hermano es algo que te hace amar más todavía lo que haces, te potencia para seguir formándote. Siempre fue algo cotidiano charlar de bomberos, tener alguna charla de algo relacionado. Te sentís acompañada, que te entienden, que hay alguien al lado que te va a apoyar, te dan más ganas de seguir. Aspiro mucho a que llegue el momento de que estemos los tres juntos en una misma salida, coincidir en ese momento. Me imagino y me dan muchas ganas de seguir creciendo, formándome y capacitarme para eso.


“Empecé a entender bien desde adentro la pasión, la vocación, la locura. La verdad que es algo que no se puede explicar, me enamoré totalmente de lo que hacían, y ahora de lo que empiezo a hacer”


– ¿Cuáles son las cualidades y valores más importantes que crees que tienen los Bomberos Voluntarios?

– Creo que uno de las cosas que me motivó también a formar parte es vivir rodeada de personas que aman lo que hacen, aman la vocación, la entrega que tienen, sin importar el momento, el día, la hora, lo que estén haciendo o lo que tienen para hacer. Reciben el llamado de ayuda y van, y no preguntan ni a quién, ni cómo, ni por qué. Se complementan, son un equipo, cumplen su tarea, y después la fortaleza que tienen para volver y seguir con su vida tal y como estaba antes. Es algo que siempre admiré. Conviven con cosas muy fuertes, tenes que tener una fortaleza, resiliencia, unas ganas, amor, pasión.

“Mucha gente pequeña en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, pueden cambiar el mundo. Feliz día y gracias”, posteó en sus redes sociales Florencia Canavesio el pasado 2 de junio, Día Nacional de Bomberos Voluntarios.

– ¿Unís en algún punto a Bomberos Voluntarios y al fútbol?

– Uno a los bomberos con el fútbol primero que nada en el equipo, en que se trabaja siempre para un fin común, y solamente se logran los objetivos si trabajas en equipo. Nada se logra de manera individual, si no siempre trabajando a la par de alguien que convive con la pasión y lo vive de igual manera. También preparándose, al igual que en deporte. No es que ser bombero es algo que se da de la noche a la mañana. Siempre se está en formación y practicando para que las cosas salgan de la mejor manera. Considero que el fútbol y el deporte tienen esos valores parecidos. Lo esencial es que lo compartís con gente que quiere lo mismo que vos, y que tira para el mismo lado para lograr esos objetivos.


“Uno a los bomberos con el fútbol primero que nada en el equipo, en que se trabaja siempre para un fin común, y solamente se logran los objetivos si trabajas en equipo”


Redacción Al Toque

Este artículo es fruto del trabajo autogestionado de Al Toque Deportes. Estamos preparando un modelo para que nos acompañes y estemos cada día más cerca.

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