Encontranos

Fútbol

Fabián Garelli: sinónimo de gol en General Cabrera

El aniversario número 10 del título conseguido por Lutgardis Riveros en 2011 no acercó al goleador que marcó el último gol del Apertura conseguido por el “inglés”. Fabián “Carucha” Garelli, se metió en la historia grande del pueblo gigenense, aunque siempre remarcó que su club estaba en General Cabrera. Y es Independiente Dolores. Qué hace hoy el ex delantero y cómo recuerda su paso por Liga Regional de Río Cuarto.

Iván Ortega

Publicado

en

Fabián “Carucha” Garelli fue uno de los grandes delanteros de los últimos tiempos en la Liga Regional de Fútbol de Río Cuarto. Con la particularidad que nunca salió de su zona de influencia, marcada por General Cabrera y Alcira Gigena, y se convirtió en referente de Independiente Dolores. Garelli nunca se desesperó por vestir los colores de los grandes equipos de la ciudad de Río Cuarto, trasladó toda su energía goleadora para llevar a lo más alto a su amado club.

Así lo hizo en la temporada 2006 con nombres como Germán Rodríguez, José Alovero, su hermano Marcelo Garelli, Cristian Gutiérrez, entre otros, y con Eduardo Giuliano como DT, pudo dar la vuelta olímpica en el ámbito de Liga Regional de Río Cuarto. Cabe agregar que lo repitió en 2011, con la camiseta de Lutgardis Riveros en una tarde gloriosa del 10 de julio.

“Carucha” fue el héroe de esa consagración “inglesa” en cancha de Estudiantes, ya que cuando el partido se moría y todo parecía terminar igualado en cero, apareció con una de sus armas más letales y de cabeza anotó el 1-0 a favor de los gigenenses.

Esa última, con la casaca de Riveros, fue su última temporada. Afectado por las lesiones y con compromisos personales decidió ponerle fin a su trayectoria a los 30 años. Lautaro Roncedo, Independiente Dolores, Acción Juvenil de General Deheza y Lutgardis fueron sus únicas cuatro camisetas.

Garelli decidió ponerle punto final a su carrera a comienzos del 2012, aunque el destino quiso que sólo sean puntos suspensivos. En 2019, y tras sentirse seducido por el proyecto de Mariano Dulla en Independiente Dolores, optó por volver a las canchas con 38 años. El delantero fue parte de la goleada del elenco de General Cabrera por ocho a cero a Social Recreativo de Reducción en la primera fecha del Apertura de Primera B de la Liga Regional de Río Cuarto. Entró a los 4′ del segundo tiempo del choque ante Recreativo de Reducción y rápidamente se ubicó en su habitat natural, el corazón del área rival.

En 2019 Garelli retornó a la actividad tras un retiro de más de ocho años. Lo hizo con la camiseta de Independiente Dolores.

Y así, con una temporada más en su espalda, coronó su carrera con casi 40 años.

La actualidad de “Carucha” está lejos de las canchas. Incluso a unos 25 kilómetros de General Cabrera. Su pueblo.

Garelli es trabajador agropecuario, está en plena temporada de trilla y se tomó unos minutos para el llamado. Detiene su máquina, aguarda atento al teléfono y atiende para rememorar los tiempos cuando portaba la “9”.

Desde sus inicios en Lautaro Roncedo, la decisión de vestir la camiseta de Lutgardis Riveros, el amor hacia Independiente Dolores, hasta su vínculo con Marcelo, su hermano, con quien compartió equipo en casi todos los años como futbolista.

– ¿Definitivamente retirado?

– Sí. Ya basta. No pienso más en ser jugador de fútbol, las lesiones se empezaron a hacer sentir y dije basta. Ya me han buscado para ser ayudante de campo de algún cuerpo técnico pero desestimé la opción por el momento.

– ¿Nunca pensó en seguir ligado a la actividad?

– Por el trabajo que hago en el campo se me complican los horarios para relacionarme con el fútbol. No vivo dentro del pueblo  (General Cabrera), estoy a 25 kilómetros. Eso hace que no esté en el día a día de lo que pasa en un equipo o en los domingos de partido. Actualmente estoy muy ligado al campo, algo que no tiene día y horario para trabajar, depende mucho del clima que se presente. No descarto en algún momento hacer algo, pero no ahora.

– ¿Siempre de 9, Fabián?

– Siempre de 9. Y mi hermano Marcelo fue defensor, pero ese detalle no generó que peleáramos ni compitamos. Siempre digo que es más que mi hermano, porque compartimos muchísimas cosas. Incluso dentro del fútbol, hemos jugado casi siempre juntos, salvo cuando yo estuve en Acción Juvenil, él estuvo en Juventud de Coronel Baigorria. Por lo general siempre se dio eso de vestir las mismas camisetas, íbamos, nos probábamos y decidíamos hacerlo. De chico fui a Roncedo y desde ahí arranqué mi carrera que duró varios años. Desde ahí pasé a Dolores, un año en Acción Juvenil y luego tuve un paso entre 2010 y 2011 por Riveros. Y desde el paso por Lutgardis que no jugué más hasta que volví en 2019 en Dolores.

– ¿Generó recelo ese paso por Lutgardis? Teniendo en cuenta su vinculación con Roncedo.

 – Posiblemente se haya generado algo al conocerse la noticia, pero con el tiempo se ha pasado eso. Hoy en día tanto en Roncedo como en Lutgardis me respetan y me saludan cada vez que me ven. Creo que entendieron que uno ha dejado todo cuando le tocó vestir sus camisetas. Soy consciente de que le he dado más a Lutgardis que a Roncedo, pero se dio más que nada por la edad que tenía. Igualmente mi club es Dolores, aprendí muchísimo durante todos los años en los que estuve. El aprecio es mutuo, porque las mejores cosas dentro del fútbol las viví ahí.

– ¿Y qué significó ser campeón con Independiente Dolores?

– Lo máximo. El 2006 fue el equipo que elijo como el más especial. Ese Independiente Dolores tenía muchísimas figuras y un grupo magnífico. Solía entrar a la cancha imaginando por cuánto íbamos a ganar, porque el plantel estaba muy afianzado. Algo similar pasó con Lutgardis en el 2011, se generó una confianza media parecida. No por nada también terminó con la vuelta olímpica.

– ¿Cómo vivió el 2011, con Lutgardis siendo campeón por primera vez?

– No me voy a olvidar tan fácil de ese 2011, porque dejamos una copa por primera vez en la historia. Caí en el mismo momento que terminó el partido, miraba para arriba en la tribuna y veía gente emocionada, llorando y abrazada. Ni hablar cuando volvimos a Gigena, un montón de gente nos esperaba para festejar y realmente fui consciente de lo que logramos. Ese año me sentí muy cómodo, ‘Manzana’ (Darío Bringas) había armado un grupo espectacular y los jugadores que había tenían un amor propio por la camiseta impresionante.

– Título con gol incluido en el último partido…

– Al gol me lo acuerdo patente, a pesar de que hayan pasado 10 años. “Masita” (Maximiliano Pérez) desbordó y tiró el centro y sólo atiné a buscar la pelota, porque esos centros eran magníficos. Le pegué el frentazo y vi que la pelota pega en el travesaño, palo y entra. En ese momento siento el griterío de la gente, lo único que escucho, fue como que se produjo un silencio por unos segundos y después la explosión.

– ¿Por qué se produce el retiro al final de esa temporada 2011?

– Me retiro porque se me cortaron los meniscos y debía operarme. Además ya traía complicaciones con el trabajo. Había mucha incomodidad en mí para con el fútbol. Había sido padre hacía poco y fue otro factor. No sé si me apresuré, sé que no fue el retiro soñado, pero me quedo con las cosas lindas que viví.

En el verano del 2012 jugó un partido homenaje con motivo de su retiro. Se enfrentaron en un amistoso Lutgardis y Dolores.

– Casi 10 años después el retorno. ¿Por qué?

– Vuelvo porque en el cierre de la pretemporada se comunica conmigo Mariano Dulla, me dice que me sume y luego de pensarla decidí volver y probar por lo menos un año. Lo hice para no arrepentirme el día de mañana, sentía que podía dejar lo último en una cancha y así lo hice. Duré toda esa temporada 2019, me lesioné en las primeras fechas por un golpe, pero completé como quise ese torneo.

– ¿Hubo diferencias entre una década y otra?

– Sentí un cambio en ese tiempo de 10 años. Creo que el rigor físico es mayor, ahora es todo más intenso, hay mucha más presión y velocidad. Antes quizá era más pensante el fútbol, se jugaba más pausado y había otro tipo de roce. En mi caso personal sentía los golpes, los choques, y ya no sentía que tenía la misma intensidad de cuando era un pibe de 20 años (risas). Mi juego era muy físico, y con 40 años eso se sintió.

– ¿Algo pendiente?

– Lo pendiente fue no haber sido goleador de la Liga, estuve bastante cerca en un par de temporadas, pero nunca cumplí el objetivo. Más allá de eso, me quedó con las relaciones que he forjado a lo largo de los años, es lo que hay que llevarse una vez que dejás la actividad.

– ¿Un partido?

– No soy bueno con los años, por eso no recuerdo el torneo. Hay un partido contra Ateneo, jugando para Dolores, fue mi mejor producción dentro de una cancha. Recuerdo que fue un partido de noche, (Gerardo) ‘Toro’ Acuña puso el 1-0 para ellos de tiro libre y lo empato yo de cabeza. Ese fue especial por el clima, por ser un clásico y por hacer el gol para Dolores.

– ¿Un compañero de ataque?

– Con el ‘Negro’ (Cristian) Lorenzi me entendí muy bien en Dolores. Con Santillán en Lutgardis también me fue bien. Pero tuve la suerte de compartir cancha con Julio Parejo en Roncedo, un tipo de una calidad terrible. Te dabas cuenta que era de otra categoría por lo que mostraba en cancha. Hacía goles y me los generaba a mí.

– ¿El DT?

– Debo decir algo parecido a lo de los compañeros: con todos me he llevado bien. Como técnico debo elegir a Giuliano, me llevé muy bien con todos los DTs que tuve, pero el ‘Tero’ me enseñó y aconsejó un montón. Gracias a sus consejos me ha ido bien. Aparte me agarró en una edad justa, con un equipo espectacular que salió campeón de un torneazo en 2006.

– ¿Lo mejor que vivió dentro del fútbol?

– Dentro del fútbol lo mejor que me pasó fue haber compartido cancha con mi hermano (Marcelo). He hecho muchos goles gracias a él, más allá de las posiciones en la cancha. Nos conocíamos muchísimo, hasta practicábamos jugadas para conectarnos. Ahora está mi hermano por parte padre, que está en Vélez y anteriormente anduvo por Talleres. Él más chico juega de lateral, puesto totalmente distinto al nuestro, nos vemos poco por la distancia de estar en Buenos Aires, pero cuando viene solemos saludarnos. Creo que ese amor por el fútbol de hermanos y el hecho de haber jugado con Marcelo durante toda mi carrera hacen que sea lo más bonito que me tocó vivir.

Dimos con Fabián “Carucha” Garelli, el veterano delantero hacedor de las últimas gestas deportivas de Independiente Dolores y partícipe principal de la gloria de Lutgardis Riveros.

Redacción Al Toque
Fotos: Al Toque / archivo El Crack – General Cabrera

Este artículo es fruto del trabajo autogestionado de Al Toque Deportes. Estamos preparando un modelo para que nos acompañes y estemos cada día más cerca.

Continuar leyendo
Publicidad

Tendencias

Propietario: Cooperativa de Trabajo Al Toque Ltda. Director: Diego Alejandro Borghi. Sebastián Vera 940, Río Cuarto, Córdoba.
Fecha. Edición N° Edicion . Registro de la Propiedad Intelectual N°09649388